
Dogmas inciertos
Unos de los temas centrales y generadores de debate en nuestra actualidad, son los que hacen referencia, o más bien ponen en jaque a los grandes valores y paradigmas que se encuentran sujetos y arraigados a inicios de nuestro siglo, hablo de normas morales y éticas, pues, solo basta pronunciar estos temas en la mesa o en algún lugar para que se produzca un cierto clima de debate, dándonos cuenta que son unos de los temas mas complejos de nuestra sociedad que va en un rápido cambio radical.
En estos últimos años, hemos podido observar en la agenda noticiosa, temas absolutamente relacionados con lo ya expuesto, como lo son el uso del preservativo, la pastilla del día después, y el aborto, que por su alto temperamento generado, me ha llevado a desglosar un escrito sobre la base de los dogmas que nos implanta la sociedad.
Como observamos, en el contexto histórico y presente, se muestra una real encarnación por los dogmas implantados por la iglesia y por el ideal de la familia perfecta, y con esto, sin tanta observación, nos podemos dar cuenta que tan fuerte estaba involucrada la iglesia católica en el ceno familiar y como el poder de determinación podía manejar lo bueno o lo malo al interior de una familia, siendo esta introducción tan fuerte, que podía manipular el pensamiento de estas personas. Ante esto, también se puede desprender que, que nada es seguro, pues, se observan ciertos desajustes entre esta manera de pensar, versus lo que realmente se lleva a la practica.
Lo que la iglesia promueve es un pilar fundamental donde las familias puedan sujetarse, como lo es la salvación, con la finalidad de “emborracharse” en una verdad absoluta, que con lo cual concuerdo en cierta parte, ya que, creo que todo ser humano necesita de pilares para poder desenvolverse en la vida, pero que tales pilares no detengan el avance de cuestionamientos en aras del desarrollo intelectual, a contra punto de un real rechazo al cambio, y un gran temor hacia la incertidumbre, lo que obviamente es un obstáculo real para el desarrollo del pensamiento, puesto que impide que las personas puedan ampliar su visión de los problemas y así mejorar su calidad de vida.
Hoy en día, como propongo al inicio de este escrito, los temas de moda y generadores de debate, tienen demasiada relación con lo planteado en el contexto histórico de estas palabras, ya que son estos cambios de valores y paradigmas los que nos llevan a la real incertidumbre, lo cual, nos traslada a cuestionarnos, si en realidad es aquel cambio el que nos hace ser mas infelices, o son estos paradigmas los que nos limitan para alcanzar la felicidad. También me problematiza el echo de pensar si en realidad son los ideales o creencias (políticas o religiosas), las que nos limitan en el desarrollo del pensamiento, porque surge la subpregunta del hasta que punto de pensamiento complejo estamos dispuestos, si estos llegan al punto de contradecirnos y limitar nuestros ideales, los cuales nos dan la felicidad (entendiendo la felicidad como un estado de paz y tranquilidad).
Se que los temas tratados hasta el momento son realmente complejos y por ello sigo con mis inquietudes, optando esta vez, por el camino de nuestra actualidad personal-social, donde, como jóvenes, nos vemos envueltos como el ojo del huracán, en los temas generadores de debates (valga redundar), puesto que creo en la real contradicción de querer dar responsabilidad penal juvenil hasta los catorce años, pero querer quitar el derecho a niñas de la misma edad a optar por la famosa píldora del día después, ¿Cómo es posible tener discernimiento para los actos delictuales, pero para los actos sexuales no?. Es que realmente estamos en un proceso de cambio, donde todos obtenemos ganancias y perdidas, puesto que es dificultoso lograr el equilibrio en este sistema siempre tendiente a la entropía. Hoy, ya no basta con hablar de una cultura especifica, sino que, hoy es hora de hablar de globalización, y es aquí, el meollo de todos nuestros asuntos, puesto que no sabemos a que cultura regirnos actualmente, si a la de la patria, a la de mi continente, o a la del mundo entero. Nuestros pilares, hoy, son variados, y por ende los problemas también, ya que esa incertidumbre, que a veces es favorable, realmente hoy nos esta matando en vida, ¿hasta que punto soportarla, para lograr ese pensamiento complejo?. La complejidad de los temas nos esta ganando la batalla, nuestros lideres, por lo mismo, son deficientes, ¿es esta búsqueda del bienestar común el que nos lleva a todos estos errores?, ¿eran necesarias las dos guerras mundiales, para poder darnos cuenta de lo que realmente no debemos hacer? ¿es esa búsqueda de la complejidad la que nos lleva hacia estos errores?.
Actualmente, en antagonismo a la globalización, todos buscamos un cierto grado de independencia, la cual nos de estabilidad síquica, y por esto surgen nuevos, variados y pequeños paradigmas, como los son los personales. Hoy, uno se pone los límites en los variados temas, y por ende se crea la responsabilidad propia, en contraste al contexto histórico ya expuesto, pero que cuyos nuevos paradigmas individuales nos llevan nuevamente a la discusión y al roce, porque siempre van a jugar los diferentes intereses y roles expuesto en el “juego”. También, con esto, surgen nuevas interrogantes que nos llevan donde mismo, como si esto fuese un camino que nos lleva al mismo paradero, entonces, ¿Cuáles son los reales pilares a los cuales debamos aferrarnos?, ¿Cómo es posible la existencia de paradigmas individuales, si por naturaleza somos seres sociales?. Nadamos en un mar de inquietudes de nunca acabar. Pareciera ser que los nuevos pilares somos nosotros mismos…
Unos de los temas centrales y generadores de debate en nuestra actualidad, son los que hacen referencia, o más bien ponen en jaque a los grandes valores y paradigmas que se encuentran sujetos y arraigados a inicios de nuestro siglo, hablo de normas morales y éticas, pues, solo basta pronunciar estos temas en la mesa o en algún lugar para que se produzca un cierto clima de debate, dándonos cuenta que son unos de los temas mas complejos de nuestra sociedad que va en un rápido cambio radical.
En estos últimos años, hemos podido observar en la agenda noticiosa, temas absolutamente relacionados con lo ya expuesto, como lo son el uso del preservativo, la pastilla del día después, y el aborto, que por su alto temperamento generado, me ha llevado a desglosar un escrito sobre la base de los dogmas que nos implanta la sociedad.
Como observamos, en el contexto histórico y presente, se muestra una real encarnación por los dogmas implantados por la iglesia y por el ideal de la familia perfecta, y con esto, sin tanta observación, nos podemos dar cuenta que tan fuerte estaba involucrada la iglesia católica en el ceno familiar y como el poder de determinación podía manejar lo bueno o lo malo al interior de una familia, siendo esta introducción tan fuerte, que podía manipular el pensamiento de estas personas. Ante esto, también se puede desprender que, que nada es seguro, pues, se observan ciertos desajustes entre esta manera de pensar, versus lo que realmente se lleva a la practica.
Lo que la iglesia promueve es un pilar fundamental donde las familias puedan sujetarse, como lo es la salvación, con la finalidad de “emborracharse” en una verdad absoluta, que con lo cual concuerdo en cierta parte, ya que, creo que todo ser humano necesita de pilares para poder desenvolverse en la vida, pero que tales pilares no detengan el avance de cuestionamientos en aras del desarrollo intelectual, a contra punto de un real rechazo al cambio, y un gran temor hacia la incertidumbre, lo que obviamente es un obstáculo real para el desarrollo del pensamiento, puesto que impide que las personas puedan ampliar su visión de los problemas y así mejorar su calidad de vida.
Hoy en día, como propongo al inicio de este escrito, los temas de moda y generadores de debate, tienen demasiada relación con lo planteado en el contexto histórico de estas palabras, ya que son estos cambios de valores y paradigmas los que nos llevan a la real incertidumbre, lo cual, nos traslada a cuestionarnos, si en realidad es aquel cambio el que nos hace ser mas infelices, o son estos paradigmas los que nos limitan para alcanzar la felicidad. También me problematiza el echo de pensar si en realidad son los ideales o creencias (políticas o religiosas), las que nos limitan en el desarrollo del pensamiento, porque surge la subpregunta del hasta que punto de pensamiento complejo estamos dispuestos, si estos llegan al punto de contradecirnos y limitar nuestros ideales, los cuales nos dan la felicidad (entendiendo la felicidad como un estado de paz y tranquilidad).
Se que los temas tratados hasta el momento son realmente complejos y por ello sigo con mis inquietudes, optando esta vez, por el camino de nuestra actualidad personal-social, donde, como jóvenes, nos vemos envueltos como el ojo del huracán, en los temas generadores de debates (valga redundar), puesto que creo en la real contradicción de querer dar responsabilidad penal juvenil hasta los catorce años, pero querer quitar el derecho a niñas de la misma edad a optar por la famosa píldora del día después, ¿Cómo es posible tener discernimiento para los actos delictuales, pero para los actos sexuales no?. Es que realmente estamos en un proceso de cambio, donde todos obtenemos ganancias y perdidas, puesto que es dificultoso lograr el equilibrio en este sistema siempre tendiente a la entropía. Hoy, ya no basta con hablar de una cultura especifica, sino que, hoy es hora de hablar de globalización, y es aquí, el meollo de todos nuestros asuntos, puesto que no sabemos a que cultura regirnos actualmente, si a la de la patria, a la de mi continente, o a la del mundo entero. Nuestros pilares, hoy, son variados, y por ende los problemas también, ya que esa incertidumbre, que a veces es favorable, realmente hoy nos esta matando en vida, ¿hasta que punto soportarla, para lograr ese pensamiento complejo?. La complejidad de los temas nos esta ganando la batalla, nuestros lideres, por lo mismo, son deficientes, ¿es esta búsqueda del bienestar común el que nos lleva a todos estos errores?, ¿eran necesarias las dos guerras mundiales, para poder darnos cuenta de lo que realmente no debemos hacer? ¿es esa búsqueda de la complejidad la que nos lleva hacia estos errores?.
Actualmente, en antagonismo a la globalización, todos buscamos un cierto grado de independencia, la cual nos de estabilidad síquica, y por esto surgen nuevos, variados y pequeños paradigmas, como los son los personales. Hoy, uno se pone los límites en los variados temas, y por ende se crea la responsabilidad propia, en contraste al contexto histórico ya expuesto, pero que cuyos nuevos paradigmas individuales nos llevan nuevamente a la discusión y al roce, porque siempre van a jugar los diferentes intereses y roles expuesto en el “juego”. También, con esto, surgen nuevas interrogantes que nos llevan donde mismo, como si esto fuese un camino que nos lleva al mismo paradero, entonces, ¿Cuáles son los reales pilares a los cuales debamos aferrarnos?, ¿Cómo es posible la existencia de paradigmas individuales, si por naturaleza somos seres sociales?. Nadamos en un mar de inquietudes de nunca acabar. Pareciera ser que los nuevos pilares somos nosotros mismos…
