
El Afecto
Soy un tipo afectivamente dependiente, y gracias a Dios, siento que me quieren; no me imagino una vida sin cariño.
El afecto es la base de las relaciones interpersonales y grupales, las cuales de por cierto depende lamentablemente de muchas variables para su real procedimiento, el cual siempre es riesgoso por la determinación de la naturaleza humana.
Que ganas de retribuir ese afecto que se me entrega, pero uno en la vida no puede andar gritando a los siete vientos TE AMO o TE QUIERO, por un tema de humildad inerte, solo ese proceder se sintetiza con hechos, y para los mas valientes en una simple declaración de afecto; el porque de valiente, pues, siento que se debe a un tema netamente de la no auto bajeza sana y simple, es decir, del temor de saber de que la otra(s) persona(s) sabe(n) que se le(s) estima, se le ama, o se le quiere… ¡¿Por qué cresta sucede eso?!.
Muchas veces nos da lata decirle a la familia cuanto se le estima y quiere, o declararle a esa muchacha cuanto se le quiere en su totalidad de persona; es que realmente nos falta desarrollar esa capacidad de dejar de lado los temores y decir de una vez por todas esos sentimientos (buenos o malos) que se llevan como un nudo en la garganta, forjando así la sinceridad de todo nuestro actuar.
Cuantos amigos de infancia sin ver por la distancia u otros factores, cuantas pruebas de día lunes que te impiden ver a tus cercanos, cuantas veces nos hemos sentido con esas ganas de estar con ellos. El deber ser (un tema demasiado subjetivo) nos esquematiza el vivir, queramos o no. Por suerte la tecnología nos permite un leve extracto de interactividad con aquellos seres.
Solo quiero agradecer a la vida por tener a mi lado a mi madre, hermano, padre (cada vez más), amigos de El Tambo y Rastrojos, compañeros de colegio, universidad, y personas en general por estar ahí conmigo de una u otra forma, realmente se les quiere… y por la cresta que se les quiere.
Imagínense que ya amo a mis futuros hijos o hijas, nietos o nietas, y Dios quiera bisnietos y bisnietas, es que realmente sueño con estar activamente vivo compartiendo con cada uno de ellos y poder decirles a mis hijos, nietos y bisnietos ¡salud mierda por el futuro!, que ganas de tener vida y salud para eso.
Solo vivo para todo lo ya escrito, y por mi alegría también.
Soy un tipo afectivamente dependiente, y gracias a Dios, siento que me quieren; no me imagino una vida sin cariño.
El afecto es la base de las relaciones interpersonales y grupales, las cuales de por cierto depende lamentablemente de muchas variables para su real procedimiento, el cual siempre es riesgoso por la determinación de la naturaleza humana.
Que ganas de retribuir ese afecto que se me entrega, pero uno en la vida no puede andar gritando a los siete vientos TE AMO o TE QUIERO, por un tema de humildad inerte, solo ese proceder se sintetiza con hechos, y para los mas valientes en una simple declaración de afecto; el porque de valiente, pues, siento que se debe a un tema netamente de la no auto bajeza sana y simple, es decir, del temor de saber de que la otra(s) persona(s) sabe(n) que se le(s) estima, se le ama, o se le quiere… ¡¿Por qué cresta sucede eso?!.
Muchas veces nos da lata decirle a la familia cuanto se le estima y quiere, o declararle a esa muchacha cuanto se le quiere en su totalidad de persona; es que realmente nos falta desarrollar esa capacidad de dejar de lado los temores y decir de una vez por todas esos sentimientos (buenos o malos) que se llevan como un nudo en la garganta, forjando así la sinceridad de todo nuestro actuar.
Cuantos amigos de infancia sin ver por la distancia u otros factores, cuantas pruebas de día lunes que te impiden ver a tus cercanos, cuantas veces nos hemos sentido con esas ganas de estar con ellos. El deber ser (un tema demasiado subjetivo) nos esquematiza el vivir, queramos o no. Por suerte la tecnología nos permite un leve extracto de interactividad con aquellos seres.
Solo quiero agradecer a la vida por tener a mi lado a mi madre, hermano, padre (cada vez más), amigos de El Tambo y Rastrojos, compañeros de colegio, universidad, y personas en general por estar ahí conmigo de una u otra forma, realmente se les quiere… y por la cresta que se les quiere.
Imagínense que ya amo a mis futuros hijos o hijas, nietos o nietas, y Dios quiera bisnietos y bisnietas, es que realmente sueño con estar activamente vivo compartiendo con cada uno de ellos y poder decirles a mis hijos, nietos y bisnietos ¡salud mierda por el futuro!, que ganas de tener vida y salud para eso.
Solo vivo para todo lo ya escrito, y por mi alegría también.
